Xi’an

Vinieron unos buenos amigos de visita y había que sacarlos a pasear por el barrio, que en china supone hacerse unos miles de km en avión hasta Xi’an para ver la muralla, los guerreros de terracota y comer comida halal china.

Xi’an tiene 8.5 millones de habitantes, es una de las principales atracciones turísticas del país y no es para menos. Además del complejo de los guerreros, la gran mezquita, la muralla, la gran pagoda y el barrio musulman son muy interesantes y dan para una visita de 3 días en la que no aburrirse.

8000 Guerreros

En un complejo de varias hectáreas con 3 pabellones construidos sobre las escavaciones para controlar las condiciones de temperatura, humedad, luz y para ayudar a los investigadores y el personal a desenterrar las miles o decenas de miles de estatuas que quedan por descubrir y catalogar.

Guerreros de Xi'an

Hacer la visita de forma individual es complicado porque está lejos, el transporte no es brillante y hay que pelear con los grupos de turistas de todo el mundo que llegan en oleadas, lo más sencillo es contratar alguna de las visitas en grupo que NO incluyen visitas a fabricas, tiendas o salones de té después, y si te cuelan alguna de esas pues cuidado con los precios porque son trampas para turistas inexpertos.

Muralla y Barrio Musulmán

La muralla rodea la parte antigua de la ciudad y tiene unos 14km que se pueden recorrer completos por su parte más alta andando, en bici y hasta en unos carritos de golf. Si hay tiempo y ganas merece la pena hacerla andando, bajando en algunas de las puertas para recorrer los alredores y volver a subir después.
Al atardecer las vistas son muy bonitas desde la parte alta y es el mejor momento para ir a ver la Torre del Tambor y el barrio musulmán que estará a reventar de gente y de intensos olores a comida halal.

Pagoda del Ganso
Está al sur de la ciudad rodeada por un gran parque y rodeada por el templo de la gracia maternal, es bastante extenso si se quiere ver completo pero merece la pena, especialmente si el cielo está claro y la contaminación baja porque las vistas desde arriba son muy buenas.

Esto es China. Semana 6

Hace ya más de un mes aterricé en Shanghai para tiempo indeterminado y justo eso es algo que aprendes rápido y a golpes en esta ciudad, a abrazar la duda.

La semana pasada, la quinta de mi estancia aquí, terminé con todos los procesos burocráticos que te permiten vivir aquí un año, un laberinto de papeleo, oficinas, entrevistas y hasta ecografías y análisis de sangre que requiere de ayuda y paciencia. Apartamento y el resto de los elementos de una vida en sociedad están resueltos o en marcha pero algunos van más lentos que otros, abraza la duda.

Shanghai

Navegando por los foros de extranjeros en Shanghai encuentras historias para no dormir y gente disfrutando la experiencia pero hay algo en común: TIC

«This Is China» es una expresión que una vez aprendes te grabas en la memoria y te ayuda a afrontar todo lo que aquí pasa. Especialmente a darte cuenta de que protestar, quejarte o enfadarte no va a cambiar nada, nunca, solo te va hacer sentir miserable y te irá amargando así que trágate el sapo porque TIC ¯\_(ツ)_/¯

Del control extremo a la desorganización total Shanghai te pone a prueba a diario, esta es una ciudad inmensa, en extensión y población, sus habitantes ocupan todo el espectro humano y las diferencias entre generaciones son abismales, no generalices, no sirve y aquí especialmente.

Si tú madre te hizo creer que eras especial, aquí te queda claro que eres un copo de nieve único, como los otros 24 millones.

Releo lo que llevo escrito y parece un poco sombrío pero nada más lejos de la realidad, la experiencia hasta ahora está siendo muy enriquecedora, la cantidad de historias que en apenas 5 semanas se amontonan es enorme, las posibilidades son infinitas y la comida es brutalmente buena. Aprender chino también promete pero de momento cada clase me deja el cerebro seco «I’m too old for this shit».

Si soy capaz de acostumbrarme a escribir en el metro supongo que el blog se actualizará mucho más a menudo que en el pasado. Hasta eso puede cambiar.